ESTIMULACION TEMPRANA A LA INVESTIGACION La capacidad intelectual o inteligencia participa de la herencia y del ambiente. Las circunstancias físicas, sanitarias, alimentarias, así como la estimulación precoz adecuada y un contexto afectivo positivo promueven la seguridad y la autonomía y contribuyen al desarrollo intelectual de la persona. Lo cierto es que herencia genética es el punto de partida, lo dado. Estimulación es lo que hace poner en juego lo dado en germen y hace posible su desarrollo. La aportación de lo genéticamente heredado se puede cuantificar en un 40%, mientras que los estímulos recibidos en un 60%. En la vida de las personas la inteligencia puede aumentar y desarrollarse. Durante la niñez, el desarrollo intelectual está ligado al desarrollo cerebral. La capacidad de constituir circuitos cerebrales comienza en el seno materno y va disminuyendo hasta los 7 u 8 años. No es que a esa edad se pierda la capacidad de aprender o no se pueda ya desarrollar nuevas habilidades; es posible, pero utilizando las conexiones entre las distintas neuronas ya establecidas en los primeros años. Se trata, a través de una estimulación y aprendizajes tempranos, de permitir que las capacidades naturales que pueden desarrollarse tengan la oportunidad de hacerlo por medio de una adecuada e innovadora educación. Foro Pro Ciencia, convoca a todas las organizaciones de la sociedad (Estado, Iglesia, municipalidades, empresas, instituciones educativas) para programar y ejecutar el Programa: VERANO CIENTIFICO 2004 para la preparación y formación de niños y jóvenes investigadores.

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